La Asociación lamenta el fallecimiento del Profesor Reynald Ottenhof, amigo de numerosos miembros activos y figura de excepcional importancia en la vida de la Asociación durante casi medio siglo. Nombrado Secretario General Adjunto y Tesorero en 1974, el Profesor Ottenhof ocupó, en sucesivos mandatos hasta 2009, primero el cargo de Secretario General y posteriormente el de Vicepresidente Científico de la Asociación. Estas responsabilidades las compaginó con la dirección de la Revue Internationale de Droit Pénal y otras publicaciones de la AIDP, así como con la pertenencia a la Junta Directiva del Instituto Syracuse desde 1976. En sus últimos años, fue Vicepresidente Honorario de la AIDP. También fue miembro activo de la Sociedad Internacional de Criminología y de la Sociedad Internacional de Defensa Social, de la que fue Vicepresidente.
Fue en el contexto de las actividades de la AIDP que Reynald se convirtió en uno de los objetivos de un atentado terrorista que marcó profundamente su vida: el tiroteo contra los clientes de La Felouque, el restaurante del Hotel Semiramis Intercontinental de El Cairo, el 26 de octubre de 1993, durante una conferencia organizada por el Grupo Nacional Egipcio de la Asociación. Sus dos compañeros de mesa —Fernand Boulan, decano de la Facultad de Derecho de Aix-en-Provence y editor jefe de la Revue en aquel momento, y el magistrado italiano Luigi Daga— murieron a consecuencia del ataque. Reynald escapó ileso milagrosamente.
Académico consagrado, el profesor Ottenhof fue profesor emérito de la Universidad de Nantes, ciudad donde nació en 1939 y donde inició su carrera universitaria en 1961. Obtuvo su doctorado en 1968 en Rennes, donde había completado sus estudios de Derecho, con una importante tesis doctoral sobre Derecho penal y formación de contratos civiles, dirigida por el profesor Pierre Bouzat. En 1972, fue nombrado profesor de la Universidad de Pau y del País del Adour, donde impartió docencia durante más de veinte años hasta 1994, año en que se incorporó a la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Nantes. Fue investido doctor honoris causa por la Universidad del País Vasco.
Sus principales contribuciones científicas se centraron en la prevención del delito, la delincuencia juvenil y otros temas centrales de la política criminal y el derecho penal internacional, campos a los que, como apasionado aficionado, también añadió el tema de la tauromaquia en el ámbito judicial. Un profundo compromiso con el respeto y la protección de los derechos humanos de todas las personas afectadas por la intervención penal, tanto infractores como víctimas, fue un hilo conductor constante en su obra. Este compromiso inspiró numerosos proyectos de investigación que abarcaron una amplia gama de cuestiones penales y criminológicas, tanto francesas como internacionales, y se concretó en su activa participación en la redacción de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, así como en la Conferencia Intergubernamental que dio origen a la creación de la Corte Penal Internacional.